Disfruta de esta bella ciudad, descansando a los pies de una muralla del siglo XII que se levantó sobre cimientos romanos aún más antiguos, y junto a una basílica románica iniciada en 1120 en granito “caleño”. Cada amanecer contemplando este trozo de historia supone un destino experiencial único que lo convertirán en un recuerdo memorable sintiéndote parte de la HISTORIA.